Colonia… ¡Como en casa!

Les advierto de antemano que no encontrarán grandes descripciones turísticas en esta entrada. Yo la catalogaría como una entrada algo más “familiar”.

Día 13 de nuestro viaje, era mediados de febrero y ya nos encontrábamos en Colonia.

Debo contarles que Alemania nos dejó una muy grata sorpresa. Después de todo lo que habíamos oído, que eran parcos, fríos, poco amables, entre otros grises comentarios, nos encontramos con gente lo suficientemente parecida a los chilenos, lo cual nos hizo sentir muy cómodos (…para reflexionar).

Llegamos donde Anna, nuestra amiga que habíamos conocido en Chile el año pasado vía Couchsurfing. Ella se quedaba donde una amiga, acá en Temuco, mientras hacía traducciones en una localidad rural cercana. Un día la invité a tomar once con tecito y pan con palta (típico de Chile) porque fue muy simpática conmigo, y así nació la amistad.

Nos encontramos en la estación después de nuestro viaje en tren, muy felices de reencontrarnos nuevamente, y comenzamos a recorrer un poco la ciudad.

Nos llevó a conocer la Catedral de Colonia. Una construcción inmensa, estilo gótico, que era realmente despampanante. Comenzó a construirse cerca del año 1200 y no fue destruida durante la guerra… algo difícil de creer. Aún se encuentra en constante mantención de su fachada, por lo que se logran ver algunos andamios. En este lugar, dicen que se encuentran los restos de los Reyes Magos.

IMG_6266

Aquí una foto con Anna, muertos de risa porque no sabíamos decir “Whisky” en alemán.

IMG_6257

Ese día, recorrimos también  el puente Hohenzollern (Hohenzollernbrücke, en alemán), que es un bello lugar muy distintivo de la ciudad. Habían muchísimos candados, creo que más que en cualquier otro puente que hayamos visto en otro lugar de Europa. Muy poco románticos nosotros, no dejamos nuestra huella. Quizás deberíamos volver.

IMG_6267

El puente nos llevaba al otro lado del río Rin -muy grande y mucho más correntoso, por lo demás-. Fuimos a una gran torre, que no recuerdo cómo se llamaba (a estas alturas del año no me pidan más), en donde desde el último piso podíamos ver la ciudad completa en 360°. Hermosa vista y hermosos colores. Desde lejos se podían ver grandes industrias, que con el humo/vapor que emanaban, hacían más anaranjado el atardecer.

IMG_6275

Se hizo tarde, y nos preparábamos para regresar. Sólo teníamos ese día y el siguiente antes de nuestra próxima parada.

Vimos la Catedral de noche, también. Era un espectáculo distinto.

IMG_6283

Todo fue muy amigable en Alemania. Nos sentimos muy cómodos, ¡hasta con la comida!. Eso de poder comer choripanes por doquier era fantástico. A pesar de todo eso, no se puede negar que los alemanes son más fríos. Nunca pude recordar que ellos no se saludan de beso en la mejilla, sino hasta que ya se los había dado, y era ahí cuando me venía el arrepentimiento. Todos me miraban con cara muy extraña y Anna debía explicarles que así se saluda en Chile y que para nosotros es normal. Muy despistada, Daniela.

Anna vive en una casa construida por su abuelito en los 60’s, que a pesar de sus años, es realmente hermosa. En general, la arquitectura de Colonia es bastante sencilla, sin mucha pomposidad como lo que habíamos visto, esto a causa de la reconstrucción post-guerra, como nos contaba. Todo fue contruido de manera más bien funcional después de los ataques.

El abuelito de Anna también era todo un personaje. Opi, como le decía ella, es un hombre de pocas palabras. Vivió en carne propia todo el período de guerra, perdió su casa de infancia, y a algunos seres queridos. Trabajó toda su vida y ayudó a muchas personas, lo cual lo hace una persona increíble. A pesar de su seriedad, era muy gentil con nosotros. Nos hacía sentir en casa. Anna me advirtió que recordara no darle un beso; “el Opi no se mira, no se toca, no se besa… nada”. Esta vez o recordé muy bien y estreché su mano al saludarlo por primera vez.

Al día siguiente, fuimos al centro de Düsseldorf en una visita muy rápida. Nos subimos a una rueda para mirar el paisaje desde lo alto.

IMG_6309

Habían edificios muy modernos y extraños.

Abajo se veían también los puestos de salchichas y vino caliente. Una delicia.

IMG_6317

Esa tarde fuimos a patinar en hielo. No faltó la caída y el malherido, por supuesto. No pierdo aún mis habilidades de infancia sobre los patines.

IMG_6337

IMG_6340

Cuánta belleza.

En definitiva, todo increíble. Anna tiene una familia maravillosa y encantadora. Andrea nos trató como unos reyes, es difícil encontrarse con personas así, eso me hace agradecerles infinitamente. Volveremos algún día.

IMG_6343

Bueno, al final de todo, Opi se despidió de con un abrazo. Me sentí muy feliz.

Anuncios

4 comentarios en “Colonia… ¡Como en casa!

  1. Pingback: Freiburg, un encuentro multicultural | chilena con mochila

  2. Pingback: ¡Buenas noticias! Hija alemana adoptiva para el 2017 | chilena con mochila

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s